Hay muchas cosas inútiles en esta vida, una de ellas es escribir un artículo desrecomendando un libro nuevo de José Agustín. No importa lo que uno tenga que decir, de cualquier manera se venderán como pan caliente y de seguro vendrán muchas reediciones para los pobres mortales que no lo compraron a la primera. Esto viene a colación porque a raíz de la visita de este escritor a Culiacán, anunciada para diciembre comenzaremos una revisión de algunas obras para conocer mas de cerca el pensamiento de este gurú de la contracultura mexicana. En la más fina tradición comenzada hace muchos siglos por Suetonio con su Vida de los Doce Césares, el hombre siempre ha aspirado a conocer los más sórdidos detalles de la vida palaciega, los chismes corren y el rumor aumenta, cada articulista periodístico tiene sus fuentes confiables que le indican cada jugada y su posible significado, a mí hace mucho dejó de interesarme, desde el punto de vista cultural es intrascendente, es como estar leyendo interminablemente la revista TV y NOVELAS con los chismes de las estrellas. Vivimos tiempos difíciles, el país se nos desbarata en las manos, pero la intrascendencia de las noticias políticas sobrepasa mis posibles impulsos de lectura. Yo recuerdo como la época más infeliz de mi vida el tiempo en el que estuve suscrito a la revista “Proceso”, realmente era stressante el estar sentado leyendo como el país era literalmente arrasado por los Neoliberales y nosotros sin hacer nada. Sin embargo por el bien de mi hígado y de mi vida familiar opté por dejar de practicar ese deporte. Tragicomedia Mexicana 3(Ed. Planeta, 1998, 368pp)
Con su subtítulo “La vida en México de 1982-1994” es un libro que se nutre de antecedentes como: Riva Palacio, Vasconcelos, Lucas Alamán o Perez Galdós en España, tratando de explicar a la posteridad el porque de los hechos de nuestra época. Narrando porqué México vivió sus momentos mas grises bajo Miguel de la Madrid con su grisura que hasta el smog parecía blanco en comparación y como fuimos del cielo al infierno con Carlos Salinas de Gortari. El libro se pasea también por el lado cultural y social que acompañaba los sexenios. Tal vez dentro de 300 años este sea un libro fundamental, pero caminando en el hielo frágil de la historia reciente los hechos pierden perspectiva y se cae a veces en la explicación facilona, muy simplificada de las cosas, pero bueno los escritores también comen y tienen que escribir libros de estos para sacar dinero mientras escribe los buenos. Las dotes de observación y de condensación que José Agustín nos ha demostrado en otras obras tan fundamentales como: La Contracultura en México y El Rock de la Cárcel son utilizadas ahora para sintetizar 12 años de nuestra vida con sucesos que aun hoy en día a tres años de distancia seguimos padeciendo sus efectos. El libro es fácil de leer por su experiencia periodística y si usted estuvo dormido los últimos doce años o fuera del país en alguna isla tropical sin las ventajas de ECO le será muy útil. Yo mejor voy a releer La contracultura, ese si es un buen libro.
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Suetonio revisitado
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Octubre 29, 2006José Agustín se ha creado un nombre en nuestra narrativa actual, es de los consagrados, de las vacas sagradas del público, que no sabe que hacer con el porque no se dobla y es irreverente como muy pocos. Puede darse el lujo de escribir acerca de los errores de otros santones literarios como Paz o Monsivais y seguir conservando la amistad y el aprecio del supuesto ofendido. Agustín posee una pluma activa y vital que nos ayuda a conocer el entorno en que nos desenvolvemos, es de los pocos que lo desmenuza y lo acomoda para su fácil digestión. Moviéndose siempre en los límites tiene una visión estereoscópica porque ve desde afuera los dos mundos que existen en nuestra realidad, el real que es en el que nos desenvolvemos todos los días y el subterráneo que existe pero que optamos por no ver, sabiendo que es mayor y mas poderoso lo que no vemos que lo que vemos, todo esto se oye esotérico, pero una vez que lean esa gran obra que es La Contracultura en México (Ed. Grijalbo, 1996, 200 pp) de subtítulo “La historia y el significado de los rebeldes sin causa, los jipitecas, los punks y las bandas”, se darán cuenta que el movimiento que se denomina contracultural, o subterráneo esto es opuesto a la noción occidental que tenemos de cultura, es tan o más válido que lo real. La historia se inicia en los 50´s con las películas de James Dean y ha ido tomando forma y dado al mundo escritores tan importantes y tan disímbolos como Philip K. Dick, William Burroughs y Jack Kerouak que poseían una manera tan fresca de ver el mundo que los mayores ya hemos perdido y cuyo lenguaje no es el formal que conocemos sino lo constituyen otras formas de expresión que fácilmente dejamos de lado como son el graffitti, las drogas, el slang y una manera desenfadada de vestir que nos asusta, pero se trata de la búsqueda de identidad de esa juventud que no ha tenido siempre cabida dentro de las filas del stablishment y que necesita expresarse de alguna manera. El gran mérito de José Agustín es que lo acomoda todo de tal manera que queda perfectamente bien explicado gracias al estilo tan periodístico del autor, demasiado simplificado a mi gusto la mayoría de las veces y se hace lógico el discurrir de las ideas. Aun en lugares tan alejados del DF como Culiacán, no tuvimos Punks, pero si unos cholos que en los 70´s se manifestaron violentamente, de acuerdo a nuestros parámetros y aun hoy en día siguen perturbando el orden social, es fácil ponerse los lentes del autor y pasearse por ese inframundo y comprenderlo. Es una obra lúcida y que nos guía de una manera ordenada por el mundo de los sin mundo. Solo José Agustín podía hacerlo. Definitivamente un libro que debe ser leído por todos los que en algún momento fueron jóvenes, para que vean de lo que se perdieron si no le entraron al peyote o al LSD, verdaderas puertas de entrada a esos universos paralelos que quedaron ocultos de algunos pocos como yo o usted tal vez.