Antes que otra cosa suceda tengo que confesar mis pecados, y es que en una entrega anterior cometí un error pequeño pero error al fin y es que hace como 6 meses que leí una obra de Elizabeth George, El Padre Ausente, y les había dicho que era inglesa, pero ¿saben qué?, no es así, lo que pasa es que esta mujer americana cuando tenía 16 años fue en un viaje a conocer la tierra de Shakespeare y sus alrededores y se quedó enamorada del país y desde entonces quedó obsesionada, de tal manera que cuando se hizo escritora todos sus libros suceden en el País de Gales pero ella vive en California, y solo va para allá de vez en cuando para recrear a sus personajes. Muy extraño pero es que su prosa es totalmente inglesa, su gusto por el detalle y su casi dickensiana manera de tratar a sus personajes, nunca pero nunca se queda en la superficie, siempre llega al fondo de las cosas. Una mujer muy minuciosa y muy observadora cuyos libros tienen el sabor de la novela costumbrista y el misterio de las novelas de detectives. El Precio del Engaño (Plaza & Janés, 1999, 684pp, $249.00) es el nombre de la penúltima obra de la escritora, la nueva solo se consigue en inglés así que tendrá que esperar. La lista de personajes es la usual pero dos de ellos se encuentran de luna de miel, recuérdese que el Inspector Linley y Lady Helen recién se casaron después de varios libros de relaciones tormentosas que rayaban en lo sadomasoquista, así que la ayudante de Linley, Barbara Havers, decide tomar unas vacaciones para descansar de las heridas sufridas en el último caso. ¿que mejor descanso que trabajar?, así que nuestra chaparrita y regordeta amiga se encamina a Balford le Nez que es un pequeño balneario, tipo Altata, donde el asesinato de un pakistaní amenaza convertir la paz de ese pedazo olvidado en una hoguera de intolerancia racial. Emily Barlow es el nombre de la directora de policía local y es un héroe personal de Havers, quién pasa de la más absoluta adoración al aborrecimiento total en tan solo 480 páginas, muy rápido. ¿Qué tipo de vida Lleva la minoría paquistaní en Inglaterra?, ¿por que no se integra? Bueno, hay muchas lecturas posibles de este libro y una de ellas es exactamente la de revelar nuestras semejanzas a pesar de nuestras diferencias, como siempre el crimen sólo es el escaparate para que la mirada penetrante de George se pasee por las intimidades de la mente humana y sus mismas pasiones dondequiera que se encuentre. George posee un don especial para darnos a conocer a sus personajes que se parece a los relatos mágicos de Rendell o las novelas tan políticamente correctas de P. D. James. Sin embargo sigo diciendo que le sobran personajes, sus libros son pesados y no dan para novela rusa del siglo pasado, su final tan estrambótico y tan sin chiste nos dejó pidiendo mas de ella. Cero y van dos libros de ella que leo y que no me satisfacen completamente, le sobran personajes y algo mas de trama no le caería mal. En fin usted decide.
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Cero y van dos
Mayo 20, 2007Asesinatos en la era victoriana
Mayo 12, 2007En el terreno literario como en el mundo de los negocios la especialización es necesaria. Asi como es imposible llegar ahora a un negocio que venda “de todo” como antes, lo mismo se puede decir en el terreno de las letras. Cada quien carga con su “cruz” , cada quien escribe sobre algún tema y pretende no apartarse de él so pena de que dejen de ingresar los dólares al bolsillo de los lectores que se han acostumbrado a su sistema y forma de escritura. Solamente algunos bravos se atreven a salirse de lo trillado para probar su valor en diferentes aguas. Uno es el caso reciente del, a mi entender, mejor escritor estadounidense vivo Cormac McCarthy quien se ha dedicado a retratar la frontera y sus personajes que por lo regular son viejos vaqueros olvidados con un parco lenguaje que no desmerecería de una narración de Rulfo y que ahora nos entrega una novela que recién acabo de encargar llamada The Road (El Camino) en la que nos cuenta la vida de un padre y su hijo en un ambiente postapocalíptico. Totalmente fuera de lo que nos tiene acostumbrados. El caso es también de la, a mi entender, mejor escritora canadiense Margaret Atwood y sus novelas en el Canadá actual y sus reflexiones sobre como ha cambiado la vida durante el Siglo XX para todos sus habitantes y las relaciones entre ello y en su última novela llamada Oryx y Crake sorpresivamente nos habla de un ambiente postapocalíptico y cual es el destino de éstos dos personajes. Ciencia ficción en ambos casos ¿Quién lo logró mejor? No lo sabré hasta haber leído el libro del primero de ellos que aun no tengo. Para quien no hay cambios es para la inglesa Anne Perry, quien siempre escribe sobre lo mismo. Dia tras dia, semana tras semana ya sabe usted que el libro de ella que encuentre tratará sobre el mismo tema: un detective que trabaja en la antigua Inglaterra victoriana, mezclándose lo mismo con la clase alta, la burguesía que con el clero y la plebe. Yo me imagino que después de leer un par de novelas de la Sra. Perry uno habrá tenido mas que suficiente, pero en la práctica sus seguidores forman legión, de tal suerte que lo mejor era tomar una de sus novelas y tratar de ver que pasa en ellas de interesante: nada. Una sosa novela detectivesca con una trama cuyo desenlace se deja ver desde los primeros capítulos. Una manera de perder el tiempo impunemente viviendo aventuras en un país cuyo pasado glorioso aun es un recuerdo imborrable en la mente del Sr. Blair y compañía. Mal contado, mal llevado y con muchos cabos sueltos que según creo serán atados en novelas subsecuentes en las que aparece el mismo personaje. El amnésico William Monk quien tuvo que dejar su trabajo de detective en la policía precisamente por su amnesia y quien ahora y bajo el ala protectora de una aristócrata benefactora se dedica a tomar casos privados como el que ahora se le presenta en el que un rico y serio comerciante ha desaparecido y su esposa necesita encontrarlo, vivo o muerto, porque su negocio lo necesita. Un caso que se complicará y en el que conoceremos descripciones minuciosas de personajes de diferentes estratos sociales. Pero ¿cuál es el secreto que se esconde detrás de dos hermanos separados desde la niñez? ¿porqué uno ha triunfado en la vida mientras el otro apenas sobrevive haciendo trabajos varios? Monk además deberá enfrentar una demanda de acoso sexual, bastante adelantado a su tiempo el muchacho. Blanda novela con personajes predecibles que en el caso de una novela de detectives es imperdonable, con diálogos olvidables y mal estructurados. El caso es que tal vez la Sra. Perry ya no escribe como inició haciéndolo y por eso se permite ahora éste tipo de disgresiones que sólo sus partidarios mas acérrimos seguirán, pero si saben contar por favor no me cuenten entre ellos. Su Hermano Caín (Ediciones B, 2006, $120.00,479 pp.)
El Cártel de Washington
Enero 20, 2007La novela policíaca en la actualidad tiene muchos nombres y muchos defensores, no abundaremos aquí en quien tiene la razón. Los admiradores de George Pelecanos son muchos y leo sus comentarios en los foros apropiados comentando su absoluta maestría en retratar los bajos fondos y la manera en que se desenvuelven sus habitantes. Les creo cuando dicen que Pelecanos es el mejor autor de novelas policíacas actualmente. Hay otros que comentan que el sueco Henning Mankell es el autor a seguir en la actualidad, ya que su dominio en retratar la soledad del detective Wallander es lo que le da un toque de sinceridad a sus escritos. Yo les creo cuando dicen que Mankell es el mejor escritor de novelas policiacas actualmente. Hay otros obsesos con Petros Markaris, obviamente griego, ya que su detective Jaritos es ante todo una especie de “Gutierritos” manejado a su antojo por Adrianí su mujer, yo les creo cuando dicen que seguramente Markaris es el mejor escritor de novela policíaca actualmente. Por supuesto que a todos les creo, sin embargo hay muchas cosas que no me gustan de cada autor. Mankell es aburrido como una ostra y a sus novelas les falta emoción, adrenalina y vida en general. Markaris tiene sus altas y bajas pero su filiación tan baja en el departamento de policía lo hace un héroe muy poco plausible para los tiempos que corren y Pelecanos, bueno Pelecanos es otra historia, ya que sabe bastante de lo que habla. Se ve que ha recorrido los barrios bajos en su totalidad y ha andado de noche con las pandillas. Ha comprado armas y ha escuchado cuando las mas famosas gangs se reunen en los parques a “pushar” la droga, los famosos “clockers” de Spike Lee. Ha estado al pendiente de las redadas y ha conocido a las prostitutas que deambulan por las banquetas de muchos barrios de ese Washington que no se decide a ser una ciudad del Siglo XXI y sus usos y costumbres la mantiene aun en los finales de un siglo donde imperaba la ley de la pistola mas grande. Una ciudad que ha corrido a un alcalde porque se le encontró en un cuartucho de hotel comprando, y usando “crack” solo para volver a votar por él y elegirlo de nuevo a ese puesto cuando dijo que ya había sido desintoxicado. Una ciudad increíble en la que puede pasar cualquier historia. Esa es la ciudad que describe Pelecanos en sus libros. Sus habitantes que o son políticos o son de los barrios bajos, no hay intermedios como en las otras ciudades, sólo Detroit se le compara en dureza y fealdad. Es ahí donde un maduro detective particular negro y recién casado con su recepcionista recibe una visita en su despacho de un joven que busca desesperadamente a su antigua novia y ahí comienza un caso que segará la vida de muchos al quedar en medio de una lucha de capos por el territorio de un parque adjunto a una escuela primaria. Muertos sobrarán y las armas fluyen como si fuera agua de uso. Lo mas parecido a la realidad culichi que he visto en una novela, porque aquí hay asesinatos por diversión y por deudas, por amor y por odio, el caso es demostrar que las armas se compraron para usarlas no para guardarlas en vitrinas. Es esta descripción en la que el autor sabe exactamente que lenguaje usarán negros y blancos. Derek Strange es el detective que se verá envuelto en esta trama inusual por su crudeza y tendrá ayuda de Terry Quinn, un expolicía de origen irlandés para salir con vida de la lluvia de balas que se genera. Una novela que se lee como un cuento de cautela a lo que nuestra ciudad puede llegar con un poco de ayuda de unos cuantos desesperados. Una historia que se lee con calma por las lecciones que genera,pero si usted me sigue preguntando y me presiona a hacerlo le diré la verdad: yo todavía sigo prefiriendo las novelas de Connelly son mas crudas que un filete a la tártara, que un camarón en ceviche y que una novia después de la boda. Música de Callejón (Ediciones B, 2004, $120.00, 335 pp.)
Por Fin una Mujer
Diciembre 4, 2006No es fácil escribir un artículo sobre Paco Ignacio Taibo II, en primer lugar es un escritor tan prolífico que para cuando uno escribe un artículo sobre su última novela esta resulta ser la penúltima porque ya salió otra. Con los sistemas informativos tan atrasados que tenemos aquí en México es difícil tener información crucial como la bibliografía en orden para poder determinar el hilo de ideas sobre las que fue trabajando su creador, pero la lucha se hace. En mi reciente y último viaje a una céntrica librería salí cargado con una bolsa repleta de libros de Taibo. El primero que salió de la bolsa es el ¿segundo? de la serie de Olga Lavanderos, su alter ego periodista y mujer que se dedica a meterse en problemas (fácilmente) y a salir de ellos (con bastante dificultad). Una heroína detectivesca es difícil encontrarle precursora en la literatura anglosajona y en la mexicana pues aun más. Pero aquí esta ¿señorita? se dedica a pelearse no solo contra el gobierno en su conjunto, sino con la curia, con la iglesia hemos topado Sancho. La novela trae su buena dosis de cotorreo, lo que yo creo es la impronta del señor Taibo y en realidad el libro Que todo es Imposible (Ed. Roca, 1995, 121pp) es un ejercicio de imaginación en la que el juego detectivesco es el vehículo que mueve la trama. Pero la realidad es que la necesidad de burlarse un poco de los “ensotanados” y tal vez un poco del lector que gastó sus últimos $65.00 en este libro es lo que uno adivina, como las principales intenciones del autor. Uno puede imaginarse la gruesa figura de Paco Ignacio desternillándose de la risa al escribir cada una de las páginas. Y eso es una de las cosas que me gustan de Taibo, no se toma demasiado en serio, no se cree García Márquez ni Octavio Paz y eso se agradece. En fin, se nota cierta prisa por terminar la obra, tal vez los plazos de los editores tienen algo que ver aquí, pero si lo que estaba buscando es divertirse y disipar el mal humor causado por la compra de uniformes escolares o el pago de las colegiaturas de los chamacos yo creo que esta es una muy buena opción. No puedo hablarle sobre los otros libros de la serie Lavanderos, porque no los he leído pero seguro que los voy a buscar, después les platico porque de momento estoy terminando el segundo libro que les describiré en mi próxima entrega. Déjeme hacerle una última pregunta ¿ realmente cree que el Papa vino a México a negociar la entrega de un tesoro cristero? Como que ya le entendí a tantas vueltas que ha echado en los últimos 15 años. Un libro con olor a chunga pero que nos reconforta a todos los que nos sentíamos asediados por la CIA Jesuita. Sólo por el placer de leer sobre una mujer en este mundo tan chauvinista que tenemos yo compraría este libro. Además no todos los días nos visita un autor de la talla de Taibo.
Una polaca coja
Octubre 8, 2006Jonathan Rabb ya ha visitado esta columna en alguna ocasión con un libro poco afortunado, El Señor del Caos, que hablaba de una organización que buscaba hacerse con un documento secreto a través del cual lograría tener el control total del mundo; Un documento medieval por cuya posesión habían muerto hombres y Papas, que delineaba un plan, el cual siguiéndolo paso a paso los llevaría a tener un grado de control total, despótico y absoluto sobre las instituciones y los hombres, por encima de gobiernos y organizaciones multinacionales como la ONU, libro que tal vez visto a la luz del Partido Republicano estadounidense y de su presidente actual tal vez entonces ya no sea tan desafortunado ya que nos permite adentrarnos en la mente de todos aquellos que buscan la dominación mundial y quedarse como señores absolutos, algo que ni los Venados de Mazatlán han logrado (y vaya que lo tienen todo). Rabb cuenta con una serie de maestrías, doctorados y da clases de Pensamiento Político Moderno en universidades de renombre así que para él todo esto debe de ser una diversión, no necesariamente algo con lo que esté esperanzado en trascender, asi que ahora nos entrega otra novela, su tercera, en la que intenta adentrarse en la psique del alemán de entreguerras y su pensamiento retorcido que a la postre nos daría todo el horror del nazismo. En esa época Alemania se encontraba doblegada por el Tratado de Versalles que se firmó al fin de la Primera Guerra Mundial que la postró a los pies del mundo de una manera muy injusta, cosa que aun ahora podemos notar, ya que estuvo planteado en términos tan humillantes que a fin de cuentas tuvo que venir otra guerra mundial para corregir un poco las cosas en Europa. Ahí en ese caldo de cultivo se fermentan grandes pensadores y hegemónicas ideas y es ahí donde comienzan a aparecer mujeres estranguladas y muertas con marcas de cuchillo en la espalda. Asunto sencillo que la Kripo (Kriminal Polizei creo yo, ya que no dice en el libro) deberá investigar y resolver antes de que avance en sus locuras y cree pánico generalizado. El problema es que una de las mujeres que aparecen con marcas es la de la revolucionaria Rosa Luxemburgo que seguramente es la persona conocida mas desconocida que tengo noticia, ya que al preguntar por ella todo mundo sabe que es famosa pero nadie me supo decir donde, que hizo, en que momento y cuales son sus libros. De tal manera que la mencionada revolucionaria se convierte en un personaje mas aunque su participación se reduce a hacerla de muerta. Buen papel y le salió muy natural por cierto. El caso es que como siempre en todas las novelas nada es lo que parece y el investigador va mas allá de lo que le conviene a su salud personal y familiar y se encuentra con cosas ocultas que a la postre le caerán como boomerang. Ya trillado en otros miles de libros y que aquí repite la fórmula a ver si pega. Rabb realizó una brillante exploración de los tiempos caóticos de entreguerras y de los personajes que acapararon los titulares: arquitectos, pensadores, políticos, millonarios y aun revolucionarios como la del título que resultaron ser mas papistas que el Papa, ya que acusaban de tibio a todo el que no buscara el caos como medio de establecer el socialismo en el planeta. Las circunstancias de su muerte fueron extrañas, ya que su cadáver tardó en aparecer después de que la secuestraron y nadie sabe quien y porqué la tuvieron tanto tiempo guardada, aun muerta, antes de que la depositaran en un dren. Aquí se establece una teoría al respecto, pero tan desorbitada como la del libro anterior. Prefiero quedarme con el misterio original. Pero si usted amigo lector desea salir de duda lea este terrible y extraño caso policíaco pre-hitleriano. Rosa ( Ediciones B, 2005, $129.00, 441 pp.)
Lucha de gigantes
Septiembre 23, 2006Y lo hizo, parecía que no, pero así fue. Las manos sudan, las circunstancias obligan a desesperadamente morderse las uñas, no es para menos. Y es que cuando Paco Ignacio Taibo II es bueno, es excelente. Cuando está inspirado no hay quien lo detenga y en Días de Combate (Planeta, 1997, 225 pp) se nos muestra a un escritor en plenitud de sus facultades, un Taibo despierto que nos lleva de la mano a través de la jungla de asfalto de la ciudad de México y a lo largo de sus calles solas a la madrugada y llenas de gente durante el día. Una ciudad que produce desde lo mas sublime hasta lo más deleznable que se conoce. No es por nada que el sustantivo de origen “chilango” es usado de manera despectiva en todas partes. El asunto es que un asesino anda suelto, “Cerevro” ataca asesinando mujeres indefensas y nadie sabe porqué y cuando atacará de nuevo. En esta su primera aparición novelesca Héctor Belascoarán Shayne ha renunciado a su trabajo como ingeniero en la General Motors y a su vida matrimonial para dedicarse en cuerpo y alma a perseguir, sin que nadie se lo pida, al tal “Cerevro”, lucha que al final se convierte en personal cuando el asesino comienza a dedicarle sus actos. El retrato que nos pinta el escritor en esta novela es muy similar a lo que debe haber sentido cuando dejó su trabajo en la revista “Siempre” para dedicarse a escribir novelas de misterio, uno siente la angustia en cada acción que se desarrolla, el no tener dirección hacia donde moverse, cualquier lugar es bueno y es esa angustia la que soporta el peso de la novela y la transforma en esa obra tan especial que es. Sin esa angustia y ese pathos no pasaría de ser un libro más. La lista de personajes y su peso dentro de la obra es importante, como lo es el hecho de que Belascoarán y la muchacha de la cola de caballo no lleguen a consumar su amor. Habría hecho ordinario todo el asunto. Cabalgando en el camino iniciado por ese genio que fue Dostoyevsky con su obra Crimen y Castigo, obra que nos presenta al criminal y su deseo interior en ser castigado, “Cerevro” es en realidad un niño malcriado que desea ser encontrado, sus acciones son búsqueda desesperada de identidad en un mundo que te niega el reconocimiento y en el que debes buscar tu lugar. Sus crímenes nos recuerdan mucho a la serie que se ha encontrado en Cd. Juárez últimamente y quien sabe si el asesino se inspiró en esta novela para cometerlos. Un Copycat como dirían los del FBI. En fin si lo que busca es relajarse una tarde de Sábado o pasarse un Domingo sin ver a la suegra mejor entierre la cara en esta novela y disfrute a un escritor en busca de si mismo y en el proceso nosotros lo descubrimos a el, descubriéndonos nosotros mismos.
Tiempo nublado
Agosto 26, 2006Aprende uno a quererlo, después de un tiempo, a extrañarlo cuando no lo tiene uno a mano y es que con la mala leche que se carga y las novelitas que se leen de un sentón pues se vuelve vicio. El mismo que tenía mi papá con La Novela Policiaca, no confundir con la Novela Sentimental que era la de mi abuela, pero yo me fletaba las dos que salían semanalmente, para el caso daban lo mismo, lo que se buscaba era olvidarse de las penurias que te envolvían. El asunto es que Paco Ignacio Taibo II ya se parece a Marcial Lafuente Estefanía, ese que sacaba novelitas de vaqueros de a 3 por semana o Louis Lamour para los que leen en inglés que sacaba libros de vaqueros hasta para aventar para arriba. No es que le falte calidad, la tiene de sobra, pero la prisa por trabajar los libros hace que sea muy dispareja la producción y algunas francamente como diría el gran filósofo Mario Moreno “Cantinflas” pos nomás no. El caso es que después de leer Algunas Nubes (Joaquín Mortiz, 1993, 125 pp) pues queda ese pequeño resquemor de que le conocemos mejores cosas al Taibo, la novela es un pequeño ejercicio detectivesco, como las que se escriben para calentar motores ante de un buen libro. De la serie de Héctor Belascoarán Shayne, ese ingeniero retirado metido a detective, quien se encuentra descansando en Sinaloa, específicamente en Puerto Guayaba por si se preguntaban exactamente dónde y hasta allí llega a buscarlo su hermana para proponerle un nuevo y sorprendente caso, que dejaría triste hasta a Doña Agatha Christie, de lo enredado que está. Las aventuras se ven muy sobadas ya y lo único interesante aquí es el fascinante juego muy surrealista de que el detective le pide ayuda al propio Taibo para resolver el caso, describiéndose tal cual es en realidad y ayudando en lo que puede, aunque al final deba pagar con su propia vida el haber incursionado en sus mismos libros muy a lo Hitchcock. Hasta donde se sabe es uno de los libros de mayor éxito de este escritor, incluso filmada como película, pero la verdad es que la trama no levanta del suelo y no llega a las alturas de Días de Combate, La vida Misma y otras de detectives que le conocemos. La descripción de la vida gansteril de la ciudad de México se parece mucho a las películas de Juan Orol, con rufianes acartonados que fallan a la hora de la hora y una policía incapaz e inútil, una constante en la literatura de Taibo. No he visto la película ni sé dónde se filmó pero con tanto buen libro de este autor para que venir a caer en esto, me gustó la descripción de una ciudad de México en plena crisis de principios de los 80 como a mí me tocó vivirla. Señores no perdamos mas tiempo porque queda mucho por leer, así que los veo la próxima semana